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Sábado, 9 de Fevereiro de 2008

Dramatização

"Obra en cinco escenas que habla de cómo al alejarnos de Dios podemos caer en lo más bajo, pero cómo el poder y amor de Dios nos puede restaurar y hacernos útiles para ÉL.
Esta obra ministra no sólo a la Iglesia sino también se puede usar para evangelizar.

Toca temas muy cotidianos como el de las drogas, la competencia, el estrés, la vida acelerada y la decadencia de valores...

La falsa utopía de construir un mundo en ausencia de Dios.

Una bizarra defensa de los valores frente al relativismo más disimulado... por cotidiano y básico...

La obra visa poner al espectador frente a problemas actuales que pueden ser resueltos con una educación de principios en la fe, la esperanza y el amor.

Una vez hecha la debida introducción anterior, y visualizada la dramatización se puede hacer un coloquio participativo, bien con profesionales de la sociologia, la pedagogia y la psicologia, al término de la obra.

O bien, en el dia posterior ( 2 jornadas en este caso) un seminario del grupo formando en el que cada uno de los participantes haga una síntesis de la obra y comente sus conclusiones personales"

J.  Curado

 

 


Dile sí a Dios

Escena 1: En la escuela

 

Escenografía:  Una mesa con varias sillas, sobre la mesa un par de libros y papeles

 

Mari y Carlos van caminando con bultos y libros en la mano, van conversando, luego se sienta en la mesa

Mari: Tenemos mucho que estudiar ese examen de química me preocupa no entiendo una parte del material

Carlos: Hay nena tú siempre dices que no sabes na' y siempre terminas saliendo bien, la ultima vez me dijiste que creías que te habías colgao' y sacaste A

Mari: No chico, pero esta vez estoy preocupada

Carlos: Ok vamos estudiemos, entonces

(Entra a escena un chico, Leo, que interrumpe su conversación)

Leo:¡ Hola chicos, ¿que hacen?!

Mari y Carlos: ¡Estudiando para el examen de química!

Leo: ¡Hay que aburridos, ustedes estudiando para el examen hoy viernes! Si eso es para el lunes eah. están locos, mira pero yo tengo algo mejor pa' ustedes, ¿qué van a ser esta noche?

Mari: Yo, ir a la iglesia y seguir estudiando

Carlos: Bueno tengo que ir al culto de jóvenes y luego estudiar ¿por qué?

Leo: Otra vez pa' la iglesia oye pero ustedes van toda la semana no se cansan y después  seguir estudiando y ¿qué? ustedes no tienen vida social... - (Carlos y Mari se miran haciendo un gesto confirmando el comentario de Leo) – bueno el asunto es que esta noche voy hacer un party en mi casa y quiero que vayan, va estar brutal

Mari: ¿En tu casa? y tus padres

Leo: Ahh, a ellos nos les importa, además, ellos no estarán. Tienen que ir a un party de trabajo de mi papá y pues como es lejos se quedarán en un hotel hasta el lunes.

Carlos: Wao brutal!

(Mari y Carlos se miran sorprendidos y Leo se ríe)

Leo: Bueno qué van a hacer...

Mari: Yo ir a la iglesia  por supuesto y cuando llegue a casa me quedo estudiando

(Leo la mira con disgusto)

Carlos: mmmmm..... no sé (con cara de pensativo)

(Mari mira a Carlos molesta)

(Entra a escena una chica Samantha la novia de Leo)

Samantha: ¡Hola chicos! (les da un beso a todos)

Todos: ¡Hola!

Leo: Mi amor, convence a los chicos para que vayan al party esta noche.

Samantha: ¡eah chicos! vamos anímense lo vamos a pasar brutal, además, va ir un montón de gente, ¡vamos les aseguro que no se arrepentirán!

(Samantha y Leo se miran, se guiñan un ojo riéndose)

Carlos: Ok iremos

Mari: Pero yo...

(Carlos mira a Mari como diciendo que se calle)

Leo y Samantha: Cool, bye chicos

(Leo y Samantha se van contentos)

Mari: Carlos, yo no quiero ir, tú sabes que lo primero es Dios y la iglesia, además los cristianos nos vamos a esos lugares

Carlos: Si tú tienes razón, pero Dios no nos va a matar por que queramos divertirnos, anda Mariángeles nunca salimos a ningún lado, sólo vamos al cine, hay que cambiar de ambiente y hacer una vida social como dice Leo, además nosotros siempre vamos a la iglesia, por que faltemos un día, Dios no se va a molestar. Hagamos un trato, vamos un rato si no nos gusta nos vamos ok

Mari: Ok (con cara de no muy convencida)

 

Escena 2: El party

Escenografía: Un par de sillas, una mesa en medio con latas, botellas, un par de cigarrillos y una bolsita blanca

 

Mari y Carlos entran al party un poco cohibidos, mientras tanto hay un grupo de jóvenes bailando, relajando y bebiendo.

Carlos se ambienta rápidamente, mientras Mari se siente incomodísima.

 

Leo: ¡Hola chicos!, qué bueno que vinieron

(Samantha se acerca con unas latas)

Samantha: Hi Mari, Hi Carlos, que bien que estén aquí, que van a beber, hay de todo

Mari: No gracias, yo no bebo

Samantha: Pero vamos anímense tómense aunque sea una

Mari: Bueno unas sodas

Samantha: Uy eso te lo debo, sólo hay alcohol

Leo: Eso es así. Vamos una no les va hacer nada

Carlos: Seguro, además a falta de pan, galletas, verdad Mariángeles

(Mari lo mira molesta y asienta con la cabeza)

(Carlos  y Mari se sientan con las cervezas en la mano, Carlos comienza a tomársela y a mirar a alrededor, Mari se percata de lo que hay en la mesa)

Carlos: Mariángeles, cambia esa cara por favor

Mari: Es la única que tengo... ¡ Mira Carlos lo que hay sobre la mesa,  viste esa bolsita con el polvo blanco eso definitivamente es droga, esto no me gusta, Carlos sólo hay alcohol y drogas además la gente se ven freak!

Carlos: Chica dales un break,  no seas tan prejuicia'

(Llega Leo y les interrumpe)

Leo: ¿Cómo la están pasando?

Carlos: ¡Bien!

(Mari con cara de incómoda y molesta)

Leo: Que tal, les gustaría probar algo diferente... pa' que entren en ambiente, no sé, un moto o que tal la blanca, les aseguro que esto los hará llegar a la gloria, esto lo cura todo hasta quita la depre'. Ni en la iglesia sentirán esto. Sé los aseguro.

Mari: No gracias, no lo necesito, además ya nos vamos.

(Mari se levanta)

Carlos: Pues yo no, y sí quiero probar

Mari: ¡Carlos Xavier¡ ¡No! Tu sabes que no está bien, eso no deja nada

Leo: Carlos tú siempre dejas que ella decida por ti... je,je,je,je

Carlos: Mari déjame tranquilo siempre quieres decirme qué hacer, siempre quieres decidir por mí, yo soy un hombre y hago lo que me da la gana ok. ¡Déjame tranquilo!, Tú no eres mi  madre.

Mari: Pero... Carlos nunca me habías hablado así, recuerda que eso a Dios no le agrada, incluso venir aquí fue un error

Carlos: Mira no metas a Dios en esto ok! Además si no te gusta te puedes ir pal' infierno

(Mari sale llorando)

Leo: ¡Eah! Carlos así se habla, hay que darse a respetar con las mujeres, toma (Leo le da el moto) anda vamos te voy presentar a unas amigas que sí saben estar en ambiente

(Carlos se levantan y se van hasta donde están las demás chicas)

 

Escena 3: El encuentro

 

Escenografía: La simulación de una calle

 

Narrador: Aquella noche fue inolvidable para Mari nunca pensó que Carlos actuaría de esa manera con ella, se habían criados juntos, incluso compartían en todo en la iglesia, pero esa noche comprendió que Carlos se había separado de Dios. Carlos por su parte no sintió ningún remordimiento, desde esa noche se alejo de Mari y de Dios, dejando de ir a la iglesia. Han pasado ya casi cinco años desde la última vez que Carlos y Mari se vieron. La vida de ambos ha dado diferentes giros; Mari fue a la universidad y se graduó. Actualmente es toda una profesional y trabaja en una empresa reconocida. Carlos por su parte desde aquel día toma una decisión que cambio por completo el rumbo de su vida. Nunca terminó el cuarto año y en el presente no trabaja, ni hace nada, todos los que decían ser sus amigos lo abandonaron pero hoy Dios le da una nueva oportunidad.

 

Mari va caminando por la acera de la calle en una esquina hay un joven todo sucio, pidiendo dinero, cuando la  ve se acerca a ella.

 

Carlos: Miss tiene una pesetita, es pa' comer algo (mientras se frota la nariz y se rasca los brazos)

Mari: Bueno, no puedo darte la peseta, pero si quieres vamos a la cafetería de al lado y pides lo que quieras que yo te lo pago

Carlos: No miss, no se moleste, con la peseta es suficiente

Mari: De verdad no puedo dártela, pero si es para comer, mejor ven conmigo

Carlos: No miss allí no me van a dejar entrar, mejor déjelo

Mari: Claro que sí, tú serás mi invitado

Carlos: Ok, como usted quiera

(Comienzan a caminar poco a poco)

Mari: ¿Cómo te llamas? ¿De dónde eres?

Carlos: Carlos y de dónde soy eso ya no importa... oiga miss si quiere entre usted y me trae lo que quiera yo la espero fuera.

Mari: Pero qué insistencia ¿por qué no quieres entrar?

Carlos: Miss es que si la ven entrar conmigo... eso es una vergüenza pa' usted

Mari: Por qué, tú eres un ser humano al igual que yo, además, quién soy yo para rechazarte. Además no sé pero me produces confianza y ternura me recuerdas a un amigo... bueno ya no es mi amigo pero han pasado más de cuatro años que no se nada de él, por cierto se llama como tú.

Carlos: Bueno miss usted también me inspira confianza... sabes miss hace mucho que nadie me trata como a una persona, la mayoría de la gente me pasa por el lao' y me tratan como si yo fuera un perro...  (mientras se rasca con desespero)

Mari: Que pena escuchar eso y dime  ¿qué te ha pasado? ¿Por qué te encuentras así?

Carlos: Usted sabe miss tome una mala decisión, lo reconozco, creí que me lo sabía todo y no escuche a mi familia, a mis amigos, a nadie y caí en el alcohol, luego en las drogas, este maldito vicio me ha hecho perderlo todo, mi familia, mis sueños, mis metas. Hasta decidí irme de casa de mis pai' para no verlos sufrir más, desde entonces estoy dando tumbos en las calles buscándomelas para mantener el vicio, de verdad, miss yo quisiera dejar esto pero es más fuerte que yo, no puedo.... (baja la cabeza en señal de vergüenza)

Mari: Cuánto me gustaría ayudarte (mientras lo mira con ternura y a la misma vez con desilusión)

Carlos: Nadie me puede ayudar, yo no tengo remedio

Mari: Sí, yo conozco uno que puede hacerlo

Carlos: ¿Quién?

Mari: Jesús

(Carlos levanta la cabeza y se detiene al escuchar a Mari)

 
Escena 4: En la cafetería

 

Escenografía: Una mesa con dos sillas

 

Llegan y se sientan entra una mesera y les pregunta que va a ordenar mientras con cara de repugnancia mira a Carlos 

Mesera: Buenas tardes señorita ¿Qué desea?

Mari: Que deseamos dirá, bueno trae todo lo que él pida

Carlos:  Lo que usted quiera miss

Mari: Dele la oferta numero uno y por favor échele bastante

(Sale la mesera)

Carlos: Uy miss mejor me voy, usted no vio como me miró la mesera

Mari: Tú olvídate de eso, yo té envite y aquí té quedas además no me digas miss, dime Mari

Carlos: Ok Mariángeles

Mari: ¿Cómo me dijiste?

Carlos: Perdón, perdón ¿qué paso?, dije algo malo

Mari: Como sabes que me llamo así

Carlos: ¿Cómo?

Mari: Mariángeles, sólo hay una persona que me decía así, mi mejor amigo Carlos Xavier Millán (Sorprendida)

Carlos:  Mariángeles no puede ser, eres tú

Mari: ¡Carlos Xavier!

(Ambos se quedan callados y asombrados)

Mari: No puedo creer que seas tú, es que no te pare... ces... mucha gente te daba por muerto (se levanta y lo abraza)

Carlos: No Mariángeles, no ves que estoy sucio, que no valgo na'

Mari: Carlos cómo vas a decir eso, tú siempre has sido importante para mí y tu sabes que el Señor te ama.

Carlos: Lo mejor es que me vaya

Mari: No Carlos no te dejaré ir, el que te haya encontrado es una petición contestada por Dios, yo sé que puedes cambiar, yo tengo fe

Carlos: Mariángeles, entiende, yo he intentado dejar este vicio pero no he podido, yo; yo ya no tengo remedio

Mari: Eso no es así sólo has perdido una batalla pero mi Señor te ayudará a vencer

(Mientras sucede eso sale la canción "Levanto Mis Manos", ambos se quedan pensativos, mientras Mari le tomas las manos y lo acaricia)(En esta parte de la obra se pondrán dos mimos a los extremos haciendo la pantomima de la canción)

Mari: Oíste la canción Carlos, todo se puede solucionar si le das una oportunidad a Dios de hacer y levantas las manos y te rindes a ÉL

Carlos: Tienes razón, como la tuviste hace cinco años atrás, perdóname, Mariángeles

Mari: Ya eso no importa Carlos, lo que importa es que te encontré y yo sé que Dios obrará en ti

Carlos: Lo intentaré, será difícil, pero si Dios se acordó de mí, es porque él me ama y me va a ayudar. Sí tú estás de mi lado sé que podré.

 

Escena 5: El Cambio

 

Escenografía:  Un púlpito y unas cuantas sillas de frente al púlpito, simulando un salón de clases

 

Narrador: Desde aquel día en la cafetería han pasado tres años. Aquella tarde Carlos toma la decisión de cambiar. Carlos se reconcilió con el Señor y comenzó a asistir a una iglesia en donde lo ayudaron a rehabilitarse. Mari le ayudó y le apoyó en todo lo que pudo. Después de un año en tratamiento Carlos pudo salir de las drogas y comenzó a estudiar. Su experiencia con las drogas y su tratamiento para salir de ellas, lo motivó a dar charlas educativas en escuelas e iglesias de tal modo que ahora se dedica a dar orientaciones y conferencias en contra de las drogas a los jóvenes. También por la gracia de Dios Carlos hoy pastorea una iglesia en la Cuidad de Yauco, en donde se ha ganado muchas almas por su testimonio.

 

Carlos: Bueno jóvenes como le he dicho hasta este momento; las drogas no dejan nada, ni el alcohol, por eso debemos cuidar con quien compartimos y si una persona que dice ser nuestro amigo nos ofrece alcohol o, drogas debemos alejarnos de él. Espero que mi experiencia en el mundo de las drogas les haga entender que no hay nada qué buscar en ese mundo que sólo ofrece dolor y sufrimiento. Que lo más importante es buscar de Dios, siempre estudiar, ser buenos hijos y luchar por lo que deseamos en la vida. Bueno ha sido un placer poder compartir con ustedes mi experiencia, gracias por su atención. Dios les Bendiga (Todos comienzan a aplaudir) Gracias jóvenes, pero antes de retirarme, quiero mencionarles las dos personas responsables de que yo sea quien soy hoy. Primeramente Mi Señor Jesús, el que me salvó y llega a tiempo a mi vida rescatándome de las drogas, a él sea toda la Gloria y en segundo lugar quiero presentarle a alguien que tiene todo mi respeto y amor, esta persona es también responsable de que hoy yo sea un hombre limpio y útil a la comunidad.

(En ese momento  Carlos hace señas y entra Mari)

Mari: Hola jóvenes Bendecidos, es un placer estar con ustedes, en esta mañana. Como mencionó Carlos no sólo es importante alejarse de las drogas, sino buscar al que todo lo puede, Jesús.

Carlos: Así es. Bueno esta hermosa mujer se llama Mariángeles Sánchez mi amiga de toda la vida y hoy mi esposa. ¡Recuerden siempre dile sí a Dios y no a las drogas!

(Todos comienzan a aplaudir emotivamente)                                                             

FIN

Escrito por: Johanny L. Sánchez

 

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